Plato principal

Mole dulce de gallina

El mole dulce de gallina es un plato tradicional de la gastronomía mexicana, particularmente asociado con el estado de Oaxaca. Es una variante del mole, una salsa espesa y rica en sabor que se elabora a partir de una combinación de ingredientes como chiles, chocolate, especias y frutas, entre otros. En el caso del mole dulce de gallina, se utiliza carne de gallina (o pollo) como ingrediente principal y se combina con una salsa dulce y picante.

Para preparar mole dulce de gallina, necesitarás los siguientes ingredientes:

  1. Carne de gallina o pollo, preferiblemente troceada.
  2. Chiles secos (como guaque, ancho y pasilla).
  3. Tomates.
  4. Cebolla.
  5. Ajo.
  6. Tortillas de maíz.
  7. Plátanos machos maduros.
  8. Almendras.
  9. Pasas.
  10. Chocolate de mesa (preferiblemente chocolate de mesa mexicano).
  11. Pan bolillo o telera.
  12. Caldo de pollo.
  13. Aceite vegetal.
  14. Sal al gusto.

Los pasos para preparar mole dulce de gallina son los siguientes:

  1. Primero, asa los chiles, los tomates, la cebolla y el ajo en un comal o sartén caliente hasta que estén ligeramente dorados y suaves.
  2. En una olla grande, hierve agua y sumerge las tortillas de maíz en el agua caliente para ablandarlas.
  3. En un procesador de alimentos o licuadora, combina los chiles asados, los tomates, la cebolla, el ajo, las almendras, las pasas, los plátanos machos y las tortillas de maíz ablandadas. Tritura hasta obtener una salsa suave y homogénea.
  4. En una olla grande, calienta un poco de aceite vegetal y cocina la salsa triturada durante unos minutos, revolviendo constantemente.
  5. Agrega el caldo de pollo y el chocolate de mesa rallado a la salsa, revolviendo bien para combinar todos los ingredientes.
  6. Añade la carne de gallina o pollo troceada a la olla y cocina a fuego lento durante aproximadamente 1 hora, o hasta que la carne esté tierna y la salsa haya espesado.
  7. Prueba y ajusta la sazón con sal si es necesario.

El mole dulce de gallina resultante es una mezcla de sabores complejos y deliciosos, con un equilibrio perfecto entre lo dulce, lo picante y lo sabroso. La carne de gallina o pollo estará tierna y jugosa, impregnada con los sabores intensos de la salsa de mole. Se suele servir acompañado de arroz blanco, frijoles refritos, tortillas calientes y, a veces, se adorna con semillas de sésamo tostadas. Es un plato reconfortante y emblemático de la cocina mexicana que seguramente deleitará a todos los comensales con su riqueza de sabores.